sábado, 28 de agosto de 2010

tengo

una cerveza en mi mano:
siento que lleva varios días ahí, que la espuma me habla y me sonríe de vez en cuando... escucho esos tronidos de las burbujas, tan amenos...

recuerdo esa cerveza en Oaxaca, sentados por la tarde, comiendo algo raro que sabía raro se veía raro y no recuerdo el nombre... pero la cerveza estaba ahí, congelándose entre el calor de la tarde...

recuerdo esas cervezas en Chiapas, una tras otra, sin dejarlas enfriar en el calor de una playa...

recuerdo esas cervezas de los jueves... donde hablábamos horas y horas de tantas cosas... ahora ya no platico con nadie... me he vuelto más muda que nunca, he cerrado mi mundo a mi misma...

recuerdo esas cervezas de los fines de semana, de medio día, antes de la comida, para inspirar nuestra hambre, para acompañar los partidos de futbol, para darnos besos y sabernos ricos... o las otras, antes de la siesta para dormir agusto...

recuerdo tantas cervezas y ahora sólo tengo una: la soledad

te extraño

1 comentario:

Carlos dijo...

La cerveza está ahí, sólo tiene que encontrar alguien que la destape contigo.

La soledad no dura para siempre.

Un beso.